domingo, 20 de noviembre de 2011


Hay alguien en la Luna de Valencia que ayer fue a dar una vuelta y se quedó a vivir allá...

Yo lo conozco, es un amigo infiel, se cortó solo y se lastimó.

Tal vez algunos locos de aquel barrio, compañeros de escenario, lo podamos rescatar...

porque una voz querida cruza el mar y toca fibras íntimas. 
Más cuando se anda tan lejos, pidiendo auxilio en el desierto.
Desintegrado, en un cráter cayó, y está aturdido y sin reflejo.

Y... llora cuando recuerda ese amor que lo hizo mierda.

O porque no quiere reconocer que es un maldito argentino.

Zarpado a full de fobia incierta, siempre un mal de amor lamenta.

Lleva una daga en el pecho... ésa es la ofrenda de una dama que no quiso rey, y un viaje lento hasta una luna sin miel.

Quedarse es tan triste como irse, es que tiene una certeza: solo sabe equivocarse.
Y va, perdido, esperando una señal, preso en la bruma de la inercia.
Más cuando se anda tan lejos, pidiendo auxilio en el destierro.
Desintegrado, en un cráter cayó y va aturdido y sin reflejos.
Y... llora cuando recuerda ese amor que lo hizo mierda.
O porque no quiere reconocer que está solo, en la Luna de Valencia,
solo en la Luna de Valencia, solo...
Nunca fueron mi fuerte los sueños. Mas bien mi debilida.

lunes, 14 de noviembre de 2011



Te aprieto mucho, 
te empleo mucho. 

te sirvo mucho, te piso mucho. 
-¿Cómo puede ser que 
te alboroten mis placeres? 
Te escucho mucho, 
te asfixio mucho, 
te impacto mucho, 
te siento mucho. 
Yo te quisiera salvar, 
te voy a atornillar, 
te voy a herir un poquito más. 

jueves, 3 de noviembre de 2011




Vuelvo a mi cucha rengueando
estas ganas borrachas de volverte a ver.
No es que no quiera ladrarte,
lo que no me anda sobrando es la fe.