Hay alguien en la Luna de Valencia que ayer fue a dar una vuelta y se quedó a vivir allá...
Yo lo conozco, es un amigo infiel, se cortó solo y se lastimó.
Tal vez algunos locos de aquel barrio, compañeros de escenario, lo podamos rescatar...
porque una voz querida cruza el mar y toca fibras íntimas.
Más cuando se anda tan lejos, pidiendo auxilio en el desierto.
Desintegrado, en un cráter cayó, y está aturdido y sin reflejo.
Y... llora cuando recuerda ese amor que lo hizo mierda.
O porque no quiere reconocer que es un maldito argentino.
Zarpado a full de fobia incierta, siempre un mal de amor lamenta.
Lleva una daga en el pecho... ésa es la ofrenda de una dama que no quiso rey, y un viaje lento hasta una luna sin miel.
Quedarse es tan triste como irse, es que tiene una certeza: solo sabe equivocarse.
Y va, perdido, esperando una señal, preso en la bruma de la inercia.
Más cuando se anda tan lejos, pidiendo auxilio en el destierro.
Desintegrado, en un cráter cayó y va aturdido y sin reflejos.
Y... llora cuando recuerda ese amor que lo hizo mierda.
O porque no quiere reconocer que está solo, en la Luna de Valencia,
solo en la Luna de Valencia, solo...

